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Compendio de citas/paráfrasis útiles para la exposición y la comprensión de la semántica estructural.

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Los sememas tienen un "contenido negativo", o, lo que es lo mismo, puede tener dos o más sentidos dependiendo del contexto en el que se manifiesta; y un "contenido positivo", que se presenta por la colección de semas en sí, aislados. (p. 67)

La estructura es el modo de existencia de la significación (p. 42)
Las estructuras de signifcación se manifiestan en la comnicación. Por ejemplo, la manifestación de "auto", presupone y subtiende la existencia NO manifestada de otro semema que e le oponga (corresponde, más o enos, al eje paradigmático) (p.45)

Sobre el concepto de Isotopías, lo lamento, en el libro que tengo de Greimas jamás lo define y me fue imposible extrapolar una definición coherente a partir de lo que decía...pero,
un punto importate...¿Qué tan lingüístico puede ser el análisis componencial? Es decir, la descomposición en semas de lo términos objetos, ¿es propiamente lingüística? (Ver la cita de Georges Mounin en lo que se subió del intento de Greimas , peor es nada)

Semántica Pottierana

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Semántica Pottierana

Según Pottier la lingüística intenta reconstruir el proceso de comunicación. En él, el usuario de la lengua cumple a la vez la función de enunciador (emisor), quien realiza el proceso de concepción del recorrido semiológico, y de interpretarte (receptor), quien interpreta (1993, p.11-12). El recorrido que realiza el enunciador, dentro de la lengua, comienza con un referente (ente externo), luego se toma conciencia del QUERER DECIR y conceptualiza su intensión de significar, para luego semantizarla con los elementos de su lengua natural y finalmente realizar la enunciación (1993, p.12). El recorrido del interpretante se realiza de forma inversa y con algunas variaciones. Este comienza desde el texto, del cual identifica los elementos discursivos con el fin de comprender el mensaje y conceptualizarlo, identificando los signos de su lengua natural. Luego de esto puede reaccionar respondiendo, reflexionando o actuando sobre el mundo (1993, p. 13).
La semántica en general no se presenta como un todo absoluto, si no que está constituida por semánticas complementarias, la semántica referencial que se ocupa de las relaciones entre el mundo, la conceptualización y los sistemas de lenguas naturales; la semántica estructural, que se ocupa de dilucidar las motivaciones que nos llevan a elegir un signo determinado dentro de una lengua natural; la semántica discursiva, que describe los mecanismos del paso de la lengua al discurso y viceversa; y la semántica pragmática que toma en cuenta las relaciones entre el SABER y QUERER de los interlocutores (1993, p. 16). Aquí se hará referencia exclusivamente a la semántica estructural, la única que compete con respecto al tema.
Entrando en el terreno de la semiotización, se puede establecer que un concepto no posee una, sino varias formas de expresarse lingüísticamente (1993, p. 29). Cuando las secuencias que surgen de las soluciones lingüísticas dadas por una lengua, se refieren a un mismo esquema conceptual, reciben el nombre de parasinonímicas. Estas pueden formarse en español por morfosintaxis ligada, morfosintaxis más libre, recurriendo a elementos gramaticales, recurriendo a elementos léxicos limitados y recurriendo a elementos cada vez más libres. El carácter infinito de las posibilidades onomasiológicas, anula las esperanzas de los investigadores que se proponen describir estos procesos (1993, p. 30).



Onomasiológicas: Referente a la onomasiología: Rama de la semántica que investiga los significantes que corresponden a un concepto dado.



Referencias
Pottier, B. (1993) Semántica General.

Algunos conceptos sobre la Semántica Estructural

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Todo nuestro conocimiento es una significación, y esto será entendido como un proceso psíquico. (Fernández, 1984, p.25). Ejemplo: La palabra perro se asocia al animal, el ruido de los platos a comida.

Saussure nos aclara la naturaleza del signo, el sigo posee un significa y un significante, Fernández crea una nueva dicotomía en el signo lingüístico: el signo artificial y el signo natural.

El signo artificial tiene relación con la factura humana o artificial y se subdivide en los que sirven para representar lo real (los dibujos o escrituras primitivas) y los que sirven para comunicar, el lenguaje y señales cumplen esta función, a este lo llamaremos símbolo. El signo natural está basado en los fenómenos de la naturaleza, tal como la relación nube-lluvia, este signo será llamado ícono.

Luego de esta introducción, sobre los conceptos básicos de la semántica, entraremos en los conceptos más profundos de esta ciencia; comenzando con la significación, este concepto establece la “relación entre un concepto y una forma” (Fernández, 1984, p.36) y la designación, esta depende directamente de la primera, ya que se “refiere a conceptos extensionalmente definidos” (1984, p.37), por lo que primeramente tendremos a la significación y luego a la designación.

Una de las tendencias de la semántica es la operacional o contextual, como esta misma lo dice, el sema está regido por el contexto en el que se desenvuelve, Fernández utiliza la palabra verde para ejemplificar la estructura de una significación, usando la palabra verde (1984, p.41):

1. Hierba verde, selva verde, paño verde, etc. = color.

2. Mercancías verdes, madera verde, arvejas verdes = fresco.

3. Fruta verde = inmaduro.

4. Viejo verde, chiste verde, cuento verde = impúdico, obsceno.

5. Posada de la Verde Esperanza = lleno de esperanza.

6. Poner verde a uno = desfavorable(mente).

7. Pisaverde = presumido.

En los ejemplos que da el autor podemos ver una suerte de polisemia, con una significación principal y varias secundarias, y tiene el mérito de “definir el significado en términos contextuales” (1984, p.41)

La palabra verde finalmente quede expresada gráficamente así:


La comunicación no se realiza solo a través del lenguaje, todos nos hemos comunicado con alguna persona que no habla nuestro mismo idioma y ha existido la posibilidad de expresar ideas sin tener los mismos significados para un signo en común, incluso existen personas que creen en la comunicación con animales o cosas, pero para nosotros la comunicación debe poseer un intercambio de mensajes, lo graficaremos de la siguiente manera:


Con esto podemos continuar el estudio de la semántica estructural, estos son los conceptos básicos para comprender lo que es esta ciencia, profundizaremos en el trabajo y exposición presencial.

El sentido en Greimas

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¿De qué está compuesto el Sentido?

Antes de explicar el pensamiento de Greimas al respecto, es necesario recordar que un objeto semiótico es cualquier cosa, cualquier producción cultural en su condición significante. En el nivel profundo del análisis se procura proveer al analista de las unidades mínimas que hacen posible el sentido (semántica fundamental) y la forma como se articulan esas unidades para producir sentido (sintaxis fundamental).

La semántica fundamental se ocupa del análisis del plano del contenido y se caracteriza por su alto nivel de abstracción. Para ejemplificar, supongamos que estamos leyendo un cuento o viendo una película en la que indistinta o alternativamente se alude a uno de los protagonistas como”hombre”, como “león” o como “fiera”. ¿Cómo es posible que el lector o el espectador se den cuenta que cada uno de esos términos aluden al mismo objeto semiótico?

La significación existe, adquiere presencia, de dos maneras: de manera inmanente y de manera manifiesta. Nosotros tomamos contacto con el modo manifiesto de la significación, es decir, con los términos que forman parte del discurso (en nuestro ejemplo, los términos “hombre”, “león” o “fiera”).

Los términos que se manifiestan en los discursos, Greimas los denomina fonemas o lexemas. Pero lo que liga a esos términos dentro de esa producción cultural, dentro de ese discurso, no se percibe, es abstracto. Ese es el nivel inmanente de la significación. En el nivel inmanente, el contenido de cada uno de esos términos se llama semema. Podríamos decir que el semema es el sentido de los lexemas, en tanto que representa como una organización sintáctica de las propiedades que componen o dan sentido a ese término.

El semema – dice Greimas – es algo así como la “acepción” o “sentido particular” de una palabra. Lo que articula a las propiedades en común de los sememas son categorías sémicas (eje semántico) que permiten vincular los términos del discurso y, en nuestro ejemplo, darnos cuenta de que dentro de esa producción son todos tomados como equivalentes. ¿Y qué categoría sémica es la que vincula a los lexemas “hombre”, “fiera” o “león”? Por ejemplo, podría ser la rudeza. Pero cada uno de esos términos tiene otras propiedades que no son comunes a los otros. Por ejemplo, /racionalidad/ es una propiedad que “hombre” no comparte ni con “león” ni con “fiera”, y /bestialidad/ es una propiedad de las fieras y no (a veces) de los hombres.

Las propiedades de los términos, Greimas las llama semas. Los semas, entonces, son las unidades elementales de la significación, son propiedades o elementos de los términos y éstos pueden definirse como una colección de semas. El sema es de naturaleza relacional. Esto quiere decir que cada sema aislado no significa nada, pero en relación con otro sema perteneciente a la misma red relacional produce un determinado resultado que adquiere un determinado contenido en el acto de la articulación. Como se ve, en Greimas la categoría sémica (rudeza) es lógicamente anterior a los semas que la constituyen (dominio, fuerza, virilidad, etc.) y al tener éstos una función diferencial, sólo pueden ser aprehendidos dentro de una estructura.

Una vez que el lexema forma parte de un enunciado, puede producir uno o más efectos de sentido, significados o sememas. Esto depende de la presencia de semas contextuales que son variables que nos permiten darnos cuenta de los cambios de los significados que se registran dentro del discurso. Como su nombre lo indica, los semas contextuales están determinados por el contexto. Siguiendo con nuestro ejemplo, si nos encontramos con el enunciado “la abrazó como una fiera”, el sema /bestialidad/ operará como un sema contextual que servirá para explicar (y diferenciar) el abrazo de una fiera del abrazo que puede dar un hombre. Por último, hay que decir que, según Greimas, el sema es un elemento tanto del lexema como del semema, y por lo tanto, está relacionado con los dos niveles de la significación: el de la inmanencia y el de la manifestación.

(Zecchetto, Victorino. Seis semiólogos en busca del lector, La Crujia Ediciones, Buenos Aires, 2003)

El Universo Semántico: concepto sustituidor de 'lenguaje' (A.J. Greimas)

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Dentro del lenguaje existen dos niveles principales: el semiológico y el semántico. El primero está formado por semas nucleares y el segundo por clasemas. Mientras que los semas se encuentran dentro de los lexemas y se utilizan para formar las figuras sémicas, los clasemas son unidades sintácticas más extendidas, de dos o más lexemas. Todo esto, claro, tiene el problema de estar definiendo aquello que es anterior a la manifestación a través del mismo modo de manifestación.

Para poder, entonces, aclarar los conceptos de semema (manifestación de una combinación entre semas y clasemas) y de manifestación (la unión del nivel semiológico y del semántico), es necesario primero definir qué es, dentro de la semántica, el concepto de lenguaje. Se ha mantenido la distinción entre “lengua como sistema inmanente” y “lengua como proceso manifestado” (Greimas, 1973, p.158). Es necesario reconsiderar el valor de esta dicotomía.

Se tiene la hipótesis de que partiendo por el sema se puede llegar a “describir y organizar” (Greimas, 1973, p.158) conjuntos de significación más amplios. Este sema no tiene una existencia individual propia, ya que sólo puede ser concebido dentro de su relación simultánea con dos conjuntos significantes: el universo de la inmanencia y el universo de la manifestación, pues se asevera a través de la disjunción en la categoría sémica y se vuelve a afirmar en la manifestación por su junción con otros semas. Estos dos universos son pues dos maneras distintas en que se da la significación. Ambos, vinculados a través de su relación de “presuposición recíproca” (Greimas, 1973, p.159), forman entonces el universo semántico, término que reemplazara el concepto ya más ambiguo y sobre-usado de lenguaje.

Referencia:

Greimas, A. J. (1973). Semántica Estructural